
50 min · 4 personas

Mar y montaña de toda la vida. Cocción larga y suave, y la sepia queda tierna como mantequilla.
De nuestro mostrador
Sepia fresca, limpia y cortada en dados
La sepia suelta mucha agua. Sécala con papel antes de ponerla en la cazuela: si no, se cuece y no se dora.
Con la cazuela bien caliente y un chorro de aceite, saltea la sepia a fuego vivo hasta que coja color. Resérvala con el jugo que haya soltado.
En la misma cazuela, pon la cebolla bien picada, el laurel y un poco de sal. A fuego suave, 20 minutos, hasta que quede melosa. Añade el tomate rallado y deja que se confite.
Devuelve la sepia a la cazuela, moja con el vino rancio y deja que se evapore el alcohol. Añade el caldo justo para cubrir y tápalo.
Déjalo hacer chup-chup 20-25 minutos, hasta que la sepia se deje cortar con la cuchara. Si se seca, añade caldo caliente poco a poco.
Pon los guisantes y cuécelo 5-8 minutos más, justo hasta que estén tiernos y todavía verdes. Acábalo con una picada de ajo y perejil y déjalo reposar antes de servir.
Dinos qué quieres cocinar y para cuántos sois, y lo tendrás a punto cuando pases a buscarlo.

50 min · 4 personas

10 min · 2-4 personas

55 min · 4 personas